Comprados y Vendidos: Cómo Reconocer y Asistir a Jóvenes Víctimas de Tráfico Sexual Doméstico

una persona joven

El tráfico sexual doméstico de menores de edad se refiere a la explotación sexual comercial de cualquier ciudadano o residente legal estadounidense menor de 18 años. Algunas  víctimas incluyen niños, niñas y jóvenes transgéneros que pueden tener o ser menores  de 12 años. Estos jóvenes son reclutados, explotados y victimizados por traficantes o “pimps” (conocidos como proxenetas, chulos o padrotes) dentro de los Estados Unidos.

Estos  jóvenes cuyos cuerpos son comprados y vendidos para fines sexuales no son criminales. Ellos son víctimas de violencia física y emocional, violación sexual, coerción y control.

A menudo, el impacto de la explotación sexual comercial es devastador. Es muy posible que estos jóvenes enfrenten violencia, enfermedades y encarcelamiento. Ellos pierden su dignidad y su libertad mucho antes de tener la edad suficiente para votar. Estas víctimas  sufren traumas que quizás nunca desaparecerán.

Identificar y proveer servicios a jóvenes que son víctimas de la tráfico sexual debería ser una prioridad de las comunidades y de los profesionales que proporcionan servicios a familias y jóvenes en toda la nación.

Este folleto está diseñado para profesionales que proveen servicios a jóvenes y familias y, que en el curso de su trabajo, entran en contacto directo con jóvenes que podrían estar siendo sexualmente traficados o explotados. A través de este folleto, usted aprenderá cuáles jóvenes corren mayor riesgo, qué características o conductas puede reconocer, qué necesitan los jóvenes víctimas de estos crímenes y adónde puede adquirir apoyo y recursos adicionales. 

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Algunos jóvenes están en un mayor riesgo

Las víctimas provienen de ciudades, regiones suburbanas y zonas rurales y representan todas las razas y grupos étnicos. Hay ciertos factores que contribuyen y  aumentan los riesgos de sufrir una victimización:

  • Un historial de abuso y negligencia en casa, especialmente un historial de abuso sexual
  • Involucramiento en los sistemas de bienestar de niños y de justicia juvenil
  • Un historial de huidas de la casa y falta de vivienda (no tener donde vivir)
  • Lazos/relaciones familiares deficientes

Los jóvenes que sobrellevan uno o más de estos factores podrían ser más vulnerables que otros jóvenes a la coerción de los traficantes. A menudo, los traficantes manipulan a otros jóvenes que son víctimas para que les ayuden a reclutar a adolescentes que están en albergues de refugio para jóvenes que han huido de sus casas  o en hogares grupales, o que se encuentran en paradas de autobús, centros comerciales u otros lugares que jóvenes vulnerables tienden a frecuentar.[1]

¿Adónde ocurre la explotación sexual comercial de menores de edad?

  • En lugares que ofrecen espectáculos o películas eróticas [peep shows] o en clubes de striptease
  • En lugares que brindan servicios de masaje erótico
  • En las calles
  • En sitios de pornografía en el internet
  • En lugares que ofrecen servicios de acompañantes
  • En las paradas de camiones

Nadie elige ser explotado sexualmente

El tráfico sexual de menores de edad es una forma de abuso infantil. Es importante recordar que nadie elige ser explotado sexualmente. Jóvenes que son víctimas son engañados por explotadores y traficantes con la falsa promesa de una vida mejor, una relación romántica  o protección, pero luego utilizan  violencia, amenazas y manipulación para controlar a sus víctimas psicológica y económicamente.

 

[1] Hay, M. (2006). Commercial sexual exploitation of children and youth. BC Medical Journal, 46(3), 119-122.

La identificación del tráfico sexual

Identificar a las víctimas puede ser una tarea difícil. A pesar de que el tráfico sexual no requiere que las víctimas sean trasladadas de un lugar a otro, algunos jóvenes son trasladados y cambiados de lugar frecuentemente. Los explotadores les han dicho que no confíen en los adultos, especialmente en las fuerzas policiales. Estos jóvenes han sido adiestrados para  mentir sobre su edad o sus actividades. A menudo estos jóvenes no se consideran a sí mismos como víctimas.

Sin embargo, algunas señales que pueden ayudar a identificar a los jóvenes que son víctimas podrían incluir:

  • Comportamiento sexual exagerado
  • Tener un(a) compañero(a) mayor o “novio(a)” que los controla
  • Tener horarios, dinero o comunicaciones sumamente controlados o restringidos
  • Fuentes de ingreso no identificables, grandes cantidades de dinero en efectivo o ropas nuevas y artículos personales cuya procedencia no tiene explicación
  • Contusiones u otros signos físicos de abuso
  • Un tatuaje que el joven es renuente a explicar (por ejemplo, haber sido marcado con el nombre de un explotador en el cuello, pecho o brazos)
  • Falta de datos en el historial de vida o actitud defensiva como respuesta a preguntas o dudas expresadas
  • Malnutrición
  • Problemas dentales y de salud que no están recibiendo tratamiento

Esta lista no es un inventario completo de todas las señales y se deben hacer más preguntas para determinar si ha ocurrido un caso de tráfico sexual. 

¿Qué necesitan las víctimas de explotación sexual?

Los jóvenes que son víctimas del tráfico sexual han sufrido intensa violencia y abuso psicológico. Ellos  necesitan servicios informados en trauma  (trauma-informed). Estos servicios son utilizados   para prevenir daños adicionales (seguridad y bienestar)  y al mismo tiempo ayudarles a recuperarse y sanar.

Un Entorno Seguro y Protegido: Para los jóvenes que han sido explotados o traficados sexualmente, una de las barreras principales que les dificulta pedir ayuda es el temor a las represalias por parte de los explotadores. Cuando usted contacta a los jóvenes que son víctimas en las calles o en otros lugares públicos, hable con ellos alejado de otras personas, especialmente de alguien que aparenta estar controlándolos. Establezca algunas palabras o señales en código que ellos pueden usar para decirle cuando debe alejarse inmediatamente o no acercarse.

De manera similar, durante la entrevista inicial para participar en un programa o en las sesiones de manejo del caso, converse en reuniones individuales privadas y trate asuntos de seguridad personal  abiertamente. A menudo, las víctimas saben las mejores maneras de mantenerse seguras. Los proveedores de servicios deben establecer una buena relación de confianza con los jóvenes para entender sus necesidades y abordar primero las necesidades básicas y de emergencia.

Si un joven está siendo colocado en un programa de vivienda, no suponga que la instalación a la que se le envía o el albergue de refugio del vecindario son seguros. Los traficantesy otros explotadores podrían rondar cerca de estos albergues o de los hogares grupales con el propósito de reclutar nuevas víctimas. Trate asuntos relacionados con la seguridad con su supervisor o con la persona encargada del albergue o del programa de vivienda transitoria local. Desarrolle  un extenso plan de seguridad de la instalación El plan debe incluir cómo responder a los riesgos internos de seguridad y la respuesta terapéutica a estos incidentes. 

Cuidados médicos y dentales extensos: Muchas veces los traficantes previenen que las víctimas obtengan cuidados médicos o dentales apropiados. Algunas  víctimas tienen heridas causadas por golpes o violaciones  sexuales que nunca fueron tratadas apropiadamente. Estas víctimas también corren un alto riesgo de contraer infecciones de trasmisión sexual y deben tener un chequeo médico completo lo más pronto posible. Usted podría acompañar a estos jóvenes a sus citas médicas para asegurar que los servicios proveídos sean basados en información sobre su  trauma y victimización  y que los jóvenes se sienten cómodos divulgando sus experiencias de explotación sexual a los proveedores de cuidados médicos.

Servicios de salud mental: Es posible que las víctimas tengan problemas de salud mental como consecuencia de su victimización sexual, como por ejemplo, trastorno de estrés postraumático (siglas en inglés, PTSD) y PTSD complejo. Además podrían sufrir de “vinculación emocional traumática” con sus explotadores o traficantes, también conocida como Síndrome de Estocolmo. Busque a profesionales que han sido adiestrados para tratar a pacientes con depresión, ansiedad o estrés postraumático, y para lidiar con el impacto de traumas y de abuso físico o sexual. Puede empezar contactando a miembros de la National Child Traumatic Stress Network (Red Nacional para el Estrés Traumático Infantil).

Alguien sincero que escuche sin juzgar: Muchas veces, los jóvenes que son víctimas de la explotación sexual se sienten atemorizados, desconfiados y avergonzados. Para poder hablar de sus experiencias, estos jóvenes necesitan a alguien que pueda escuchar los detalles de su vida con compasión y responder sin juzgar.

Recuerde que las relaciones entre víctimas y explotadores o traficantes a menudo son complejas. Nunca hable mal sobre el explotador o traficante ni le diga a la víctima que “simplemente se aleje de él o ella”. No espere que la víctima le cuente su historia completa y verdadera inmediatamente, y nunca lo tome como algo personal si la víctima le miente. Quizás usted quisiera pedirle a un representante de víctimas/sobrevivientes (alguien adiestrado para intervenir en situaciones de crisis y tratar con víctimas de la violencia sexual) que asumiera este papel de oyente o que esté presente cuando usted conversa con el joven sobre los detalles de su victimización sexual.

Servicios culturalmente apropiados. A la hora de proveer servicios, busque la ayuda de otras personas que hablan el mismo idioma que la víctima y que entiendan su cultura. También asegure que las organizaciones a las que envía a las víctimas son culturalmente competentes. Los servicios culturalmente competentes incluyen la habilidad de responder a las víctimas tomando en cuenta sus circunstancias particulares y el momento y lugar en que se encuentran en sus vidas, y brindar servicios adaptados a sus necesidades.

Servicios educativos y programas de formación vocacional y de adquisición de habilidades para la vida cotidiana. Los jóvenes que son víctimas del tráfico sexual a menudo necesitan desarrollar toda una gama de habilidades básicas que puedan ayudarles a construir un nuevo comienzo. Se deben examinar y planificar las oportunidades educativas y vocacionales con los jóvenes. Póngase en contacto con programas locales de vivienda transitoria, de desarrollo educativo general (siglas en inglés, GED) o de formación vocacional. (Los programas de vivienda transitoria [Transitional Living Programs], financiados por la Family and Youth Services Bureau [Agencia de Servicios para Familias y Jóvenes, siglas en inglés, FYSB]  están listados en la página web de la FYSB.)

Lazos comunitarios. Debido a que las víctimas han sido tan aisladas de sus familias, amigos y comunidades, a menudo sienten que regresar a sus explotadores es la única opción. El restablecimiento de relaciones sociales saludables es crucial. Considere establecer conexiones con instituciones comunitarias, como por ejemplo, organizaciones religiosas y de vivienda, escuelas y mentores para asegurar la curación y restauración de los jóvenes que son víctimas.

Tiempo.  Puede tomar meses o hasta años para que los jóvenes entiendan su victimización y reconozcan que hay ayuda disponible. Las víctimas podrían abandonar sus situaciones de tráfico sexual y regresar múltiples veces antes de que finalmente hagan una separación permanente; por lo tanto, no se dé por vencido pensando que no es posible ayudarles. Además, no espere que las víctimas se “pongan bien” repentinamente. Es posible que necesiten mucho tiempo para empezar a sanar y establecer vidas estables. Dígales que usted les ofrecerá apoyo por todo el tiempo que lo necesiten.

Ayuda para navegar el sistema legal. Las víctimas del tráfico sexual podrían tener antecedentes penales o se les puede pedir que testifiquen en contra de sus traficantes. Usted puede conseguir más información para atender las necesidades legales de las víctimas a través de la Legal Aid Society (Sociedad de Apoyo Legal) de su localidad, de la American Bar Association (Colegio de Abogados de los Estados Unidos) o de la Office for Victims of Crime (Oficina Para Víctimas de Delitos) del U.S. Department of Justice (Departamento de Justicia de los Estados Unidos.) 

Asuntos que deben tomarse en cuenta para involucrar a las agencias policiales y a la familia

Si el/la joven da permiso, usted puede involucrar a la policía y a la familia en cualquier momento. Mientras están desarrollando el plan de tratamiento, es posible que tenga que incluir pasos que involucren a las agencias policiales, miembros de la familia y a la corte. Trabaje en colaboración con la familia y las agencias policiales para que se utilice una estrategia centrada en la  víctima, la cual responsabiliza a los explotadores o traficantes por la situación, no a las víctimas.

Trabaje en estrecha colaboración con el/la joven para entender la relación con su familia. Tal vez puede discutir la posibilidad de informar a miembros de su familia sobre lo que está sucediendo, si cree que la participación de ellos ayudaría a la recuperación de la víctima. Sin embargo, es importante incluir a la víctima  cuando se toman estas decisiones. Si es posible, por favor trabaje con un equipo multidisciplinario para asegurar que se utilice una estrategia centrada en las víctimas mientras se realizan las negociaciones con las agencias policiales. Este equipo puede incluir a proveedores de salud mental, abogados, y a defensores de víctimas.

Si la víctima  no da permiso para contactar a la policía o sus familiares, lo que usted haga depende de la edad de la víctima. Si usted es un “denunciante obligatorio”, es posible que se le requiera legalmente informar a la policía sobre una víctima que es menor de edad si usted tiene suficiente información para que la agencia policial local registre y presente una denuncia. Acuérdese de desarrollar un plan antes de contactar a la agencia policial para asegurar que, durante el trabajo de la policía, se utilizará una estrategia de ayuda basada en información sobre el trauma que el menor ha sufrido. Para jóvenes mayores que no quieren que la agencia policial sea involucrada, puede ser difícil conseguir que la policía o las cortes ayuden. Sin embargo, aún así, los jóvenes pueden recibir servicios y asistencia de su organización.

A pesar de la falta de permiso de la víctima, si contactar a la familia es parte del plan de tratamiento acordado o una condición para que un joven reciba servicios de su agencia, puede que sea necesario ponerse en contacto con miembros de la familia que podrían ayudar a la recuperación del joven. Explíquele a la víctima que información será compartida con la familia. Si usted sólo ha tenido una relación breve con la víctima o si el o ella  permanecerá en su albergue solamente por unos días, quizá usted decida no contactar a la familia o esperar hasta tener una relación más sólida con la víctima y que él o ella se haya comprometido a cumplir con un plan de tratamiento. 

Sugerencias finales para ayudar a los jóvenes que son víctimas del tráfico sexual

Cuando trabaje con un joven que ha sido traficado o sexualmente explotado, no actúe por su cuenta. La recuperación completa de un sobreviviente de estas situaciones requiere colaboración. Asegúrese de mantenerse en comunicación con su supervisor o administrador del programa y también con las agencias policiales, con profesionales que proveen servicios a las víctimas,  y con terapistas de salud mental. Otros grupos o agencias locales pueden proveer un apoyo adicional y aumentar la capacidad para proporcionar servicios a las víctimas. 

Algunos términos usados en el tráfico sexual

Cuando se trabaja con jóvenes que son víctimas del tráfico sexual, es beneficioso entender el idioma que ellos podrían usar. Las definiciones presentadas aquí han sido tomadas y adaptadas de Domestic Sex Trafficking: The Criminal Operations of the American Pimp por el Polaris Project y de Renting Lacy: A Story of America’s Prostituted Children por Linda Smith (por vía de Shared Hope International [Esperanza Compartida Internacional]).

Bottom (el de abajo): Alguien en un grupo de víctimas bajo el control de un explotador o “pimp” que es quien ayuda a ejercer control sobre las otras víctimas.

Daddy (Papá, Papi, Papito, El término que el traficante (pimp)  a menudo requiere que su víctima lo llame.

Dates, johns, tricks (Citas, clientes): Alguien que paga o da algo de valor a cambio de sexo.

Facilitators (Facilitadores): Personas o negocios que facilitan o les permiten a los traficantes explotar a sus víctimas. Incluye a choferes de taxi, dueños de hoteles y periódicos o sitios de web donde los traficantes ponen anuncios.

Family or folk (Familia o gente): Grupo de víctimas bajo el control de un explotador o “pimp”.

The life (La vida): La experiencia de ser usado como una víctima en la prostitución.

Trafficker (Traficante [también conocido como “pimp”]): Alguien que recibe dinero o algo de valor por  la explotación sexual de otra persona.

Stroll or track (Zona roja, ruta o calle): Lugares donde la prostitución ocurre en las calles.

Wife in law (víctima que asume el papel de esposa): Mujeres o niñas que están bajo el control de un traficante.

Si usted no se siente preparado para ayudar a jóvenes explotados sexualmente, considere tomar un curso de capacitación. El National Human Trafficking Resource Center (Centro Nacional de Recursos para la Trata de Personas) ofrece capacitación (inclusive en español), recursos en línea (internet) y apoyo técnico a comunidades locales. 

Aprenda más

Child Welfare and Human Trafficking, Child Welfare Information Gateway (Portal de Información sobre el Bienestar de Menores)

Commercial Sexual Exploitation of Children: What Do We Know and What Do We Do About It? (PDF, 293KB), National Institute of Justice (Instituto Nacional de Justicia)

Confronting Commercial Sexual Exploitation and Sex Trafficking of Minors in the United States, Institute of Medicine (Instituto de Medicina) y National Research Council (Consejo Nacional de Investigación)

Existe Ayuda (Toolkit), Office of Justice Programs (Oficina de Programas de Justicia), U.S. Department of Justice (Departamento de Justicia de los Estados Unidos)

Guidance to States and Services on Addressing Human Trafficking of Children and Youth in the United States, Administration on Children, Youth and Families (Administración sobre Niños, Jóvenes y Familias), U.S. Department of Health and Human Services (Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos)

Study of HHS Programs Serving Human Trafficking Victims, Office of the Assistant Secretary for Planning and Evaluation (Oficina del Secretario Asistente para la Planificación y Evaluación), U.S. Department of Health and Human Services (Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos)

Centros de Recursos

National Human Trafficking Resource Center (Centro Nacional de Recursos para la Trata de Personas)

National Center for Missing & Exploited Children (Centro Nacional Para Menores Desaparecidos y Explotados)

Federal Bureau of Investigation’s Innocence Lost Initiative (Iniciativa sobre la Inocencia Perdida de la Agencia Federal de Investigación)

National Child Traumatic Stress Network (Red Nacional para el Estrés Traumático Infantil)

Consiga ayuda o denuncie la explotación de una persona joven

National Human Trafficking Hotline (“Línea Nacional de Crisis para la Trata de Personas)
1-888-373-7888 o envíe un mensaje de texto a BeFree (233733)

Children of the Night 24-Hour Hotline (Línea de Crisis de 24 Horas para los Niños de la Noche)
1-800-551-1300

National Domestic Violence Hotline (Línea Nacional Contra la Violencia Doméstica)
1-800-799-SAFE  

Nacional Runaway Safeline (Línea Nacional Segura para Jóvenes que Han Huido de sus Hogares)
1-800-RUNAWAY

Rape, Abuse, & Incest National Network (Red Nacional sobre la Violación Sexual, el Abuso Sexual y el Incesto, [siglas en inglés, RAINN])
1-800-656-HOPE

National Center for Missing & Exploited Children CyberTipline (Centro Nacional Para Menores Desaparecidos y Explotados), 1-800-THE-LOST (1-800-843-5678)

Comprados y vendidos: cómo reconocer y asistir a los jóvenes que son víctimas del tráfico sexual doméstico fue desarrollado para la  Family and Youth Services Bureau (Agencia de Servicios para Familias y Jóvenes), que es parte de la Administration on Children, Youth and Families (Administración Sobre Niños, Jóvenes y Familias), dentro de la Administration for Children and Families (Administración Para Niños y Familias) del U.S. Department of Health and Human Services (Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos), por JBS International, Inc. bajo un contrato para administrar el National Clearinghouse on Families & Youth  (Centro Nacional de Información Sobre Familias y Jóvenes, siglas en inglés, NCFY).

Para más información, por favor contacte a NCFY.

NCFY
5515 Security Lane, Suite 800
North Bethesda, MD 20852
Teléfono: (301) 608-8098
Fax: (301) 587-4352
Email: ncfy@acf.hhs.gov